martes, 13 de noviembre de 2007

VaRpaRadÏso... la val del paradiso, per lei, por noi


Fueron muchas cosas lindas las que me dejó ese viaje, el último viaje con mi compañeros de hace ya casi 5 años...

5 años, para algunos, toda una vida, para otros, toda una vida aún por vivir...

La verdad es que los echaré mucho de menos, aunque tenga toda esa ansiedad por salir de ese edifioc que no me causa más que migrañas y dolores en el alma.

en este lugar he conocido mucha gente que ha marcado mi vida y que la va aseguir marcando, espero, por muchos años. Aunque son muchos a los que ya no voy a ver, ya no voy a tener esas caras conocidas todos los dias. Creo que el estar tanto tiempo así con ellos me ha dado una cierta seguridad sobre la gente que tengo cerca. Me ha echo pensar en que siempre estarían ahí... ahora es cuando me hace pensar lo contrario. Nunca voy a olvidar el ultimo cumpleaños que tuve con ellos... hace exactamente 11 meses y 12 dias, cuando llegué temprano por la mañana y esperaba un abrazo o un "¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!" de parte de ellos, pero nadie lo hizo. De hecho, hubo un personaje, que era del unico que me esperaba un abrazo efusivo, un candido saludo y un doloroso recibimiento, que no hizo más que evitarme esas primeras horas, Halston...el gato. Tambien me acuerdo que me paseaba, poco menos, con un cartel que anunciaba mi cumpleaños, y nadie me saludaba. Todos me evitaban. Me hacían sentir odiado, me hacían sentir esos cumpleaños donde no veía a la gente que esperaba apareciera con un abrazo que dar, ni siquiera un regalo, esos horribles cumpleaños que aún me hacen soltar una que otra lagrima. Me fuí a donde pudiera estr solo, donde pudiera descargar toda esa rabia que tenía contra esos DESGRACIADOS que no recordaron esta fecha...

Luego de un rato, volví a la sala, donde estaban todos ellos. Con la peor cara que he tenido en años, pasé por esa puerta, para encontrar, a mi sorpresa, un candido "¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!" que tanto esperaba en ese momento. No lo podía creer.
Me sentía tan mal, los odiaba todos por haberme echo esto, pero los amaba tanto, con el dolor de mi alma, por ser como eran. Fer, Naty, Gato, Egar... no recuerdo muy bien quienes más en este momento, me causaron el susto, el odio, el dolor y, finalmente, el amor mas grande de mi vida. Fué en ese momento cuando me hicieron sentir querido.

De regalo me tenían una esponja, un tarro de leche condensada, un puñado de cariño, el cual no recordaba donde lo había dejado, y un condón, que nunca llegó a mis manos. Aún tengo esa esponja pegada en mi pared, para recordarme todo el cariño que constantemente se me está olvidando.

Recuerdo tambien, el día en que me cayó la depresión encima. Cuando se perdió el Tongo (tonguito lindo, ojalá estés bien, y sino, que estés tranquilo al menos), supe que mi abuelo tenía caner, y muchas otras cosas más. Estaba destrozado, sentía como se me apretaba el pecho y no quería estar ahí. Entonces, me largué a llorar, llorar como nunca antes lo había echo frente a tanta gente. Sentía como se me salía el corazón por la boca, por los ojos, por los poros.

Sorprendentemente, hubo gente que me apoyó en esos momentos. Hubo quien me abrazó y no preguntó que me pasaba, solo me abrazó con el cariño de una madre a su hijo recién nacido, y me brindó todo el cariño que necesitaba.

Aunque, fuera de todos los momentos tristes, hubieron muchos momentos hermosos y muy felices, como mi primer dia ahí. Cuando fué por primera vez que conocí a mis compañeros. El miedo que tenía dentro a "no ser aceptado" se dicipó rapidamente... creo que no alcanzó a estar 2 horas ese sentimiento. Me sentí tan acogido, mucho más de lo que me sentí muchas veces en mis cursos a
nteriores, sentí que entraba a una gran familia, la cual me acogía con sus brazos abiertos, de eso hacen ya 5 años. Hoy soy uno de los miembros de esta familia, que poco a poco a ido cambiando. Han sido muchas personas las que han pasado a formar parte de esta, y dejado de serlo tambien. Nunca me voy a olvidar de todas esas musa que pasaron por esa puerta, por las cuales perdí la cabeza en menos de un segundo, y la volví a recuperar en tres tiempos.

Nunca se me pudo olvidar la cara del gato, cuando lo
vi sufriendo por la muerte de uno de sus amigos... se me partió el alma al verlo llorar al pobre. Traté de hacerlo sentir mejor, pero ¿que puede hacer uno contra la muerte?

Recuerdo que tambien conocí ahí a mi polola por 3 años, y hoy vuelvo a conocer a mi polola, de lo que espero sean muchos años con ella. Javiera, Javi... te conocí en los pasillos de ese colegio, donde, según tú, me viste y te atraje rapidamente. Es muy raro esto del amor, donde uno lo encuentra, las formas en que uno lo siente, como lo vive, como lo desvive, como lo pierde, como se desaparece en el viento como si fuera un aliento frío en el invierno...

Pero yo solo quiero decir que me han echo sentir muy bien estos ultimos años, me han echo sentir querido, y eso es un Hecho el cual no me lo va quitar nadie. Muchas gracias, a todos.








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